Postboda en el Delta del Ebro: Vanessa y Marcos
Postboda en el Delta del Ebro: Vanessa y Marcos
Una postboda en el Delta del Ebro siempre es una experiencia fascinante, un lienzo natural donde cada rincón ofrece una paleta de posibilidades visuales. En esta ocasión, tuve el privilegio de acompañar a Vanessa y Marcos, una encantadora pareja que decidió sumergirse en la riqueza de este entorno para su sesión de postboda. Aunque estoy familiarizado con este paisaje, cada visita trae consigo nuevos matices y oportunidades, y esta no fue la excepción.
Inmersión en la Naturaleza Deltaica
Nuestro punto de partida fue una zona arbolada próxima al río. Aquí, centrándonos en Vanessa y Marcos, las primeras fotografías buscaron capturar la esencia pura de su conexión. Con la luz dura filtrándose entre las ramas, exploramos ángulos creativos que resaltaron la intensidad de su amor y la belleza natural que nos rodeaba.
Miradores del Delta: Un Abanico de Creatividad
Desplazándonos hacia miradores más abiertos, continuamos explorando la creatividad en esta sesión de postboda. Vanessa y Marcos, entregados por completo a la experiencia, se convirtieron en el eje de nuestra narrativa visual. La naturalidad y espontaneidad se convirtieron en nuestros aliados, creando un ambiente relajado que se tradujo en imágenes auténticas y llenas de vitalidad.
Travesía por la Playa del Trabucador
Nuestra travesía nos llevó a la emblemática Playa del Trabucador, un escenario donde fusionamos momentos románticos con otros llenos de diversión y más creatividad. El objetivo era capturar la frescura y alegría de Vanessa y Marcos, trabajando juntos para crear imágenes que contaran su historia de una manera auténtica, original y única.
Para mí, la autenticidad es la clave, y esta sesión fue testigo de cómo la interacción natural y sencilla permite que las parejas se muestren tal como son.
Atardecer en el Delta: Cierre Mágico y Esplendor Naranja
Con el anochecer asomándose en el horizonte, decidimos concluir la sesión en la Playa del Trabucador, aprovechando ese característico cielo naranja que el Delta del Ebro regala al atardecer. Fue el broche perfecto para una jornada llena de risas, complicidad y fotografías que no solo inmortalizan momentos, sino que cuentan la historia única de Vanessa y Marcos.
Esta postboda no fue solo una sesión fotográfica; fue una experiencia compartida llena de momentos especiales. Agradezco a Vanessa y Marcos por permitirme ser parte de su relato y por confiar en mí para capturar la magia de su amor en este rincón tan especial del Delta del Ebro. ¡Hasta la próxima!






















