Postboda en Santander – Bea y David
Postboda en Santander – Bea y David
Qué ganas tenía de publicar esta sesión de post boda en Santander! Como muchos sabéis, soy un auténtico enamorado del norte. Siempre que me toca viajar hasta la costa siento un cosquilleo muy especial.
Desde Euskadi hasta Galicia, pasando, como no, por mi querida Cantabria y mi añorada Asturias, cada rincón me trae recuerdos tanto laborales como personales. Siempre lo he dicho: amo el sur como el lugar lleno de magia que es, pero, si algún día no me encontráis, buscadme en el Norte.
En este caso, puse rumbo a Cantabria para realizar esta bonita sesión de Post boda en Santander. Los protagonistas de esta historia son Bea y David, una de esas parejas con las que la conexión es muy, muy especial.
A ellos los conocí hace ya unos cuantos años gracias a Noe y David, otra de esas preciosas parejas a las que he tenido la inmensa suerte de acompañar en su boda. Del mismo modo y por el mismo motivo conocí a María y Javi y a Saray y Javi.
En otras palabras, mi relación con este grupo de amigos ha llegado a un punto en el que nos vemos en bodas, embarazos, sesiones de familia, etc… Como fotógrafo profesional, cuesta describir la alegría que produce compartir mi tiempo con gente tan maravillosa.
A todos ellos solo les puedo decir una vez más: mil gracias por todo. Pero, tras este paréntesis, debo volver a la sesión de Post boda en Santander.
Personalmente, encuentro cada ciudad del norte única y diferente. En este caso, Bea y David eligieron un lugar icónico para comenzar la Post boda en Santander: el Palacio de la Magdalena y todo su entorno. Quien conoce el lugar saber lo especial y fotogénico que es.
Como no, nos tocó caminar entre turistas, curiosos e incluso alguna excursión escolar. Dicho de otro modo, desapercibidos no pasamos. Sin embargo, esa conexión tan especial que tengo con las parejas hizo que todo se llevase de una forma muy ligera, distendida y nada agobiante.
Tras estos primeros disparos en las inmediaciones del Palacio paseamos por el parque con el siempre imponente Cantábrico de fondo. Hay mil lugares para fotografiar en la ciudad, pero este marco con el agua en el horizonte no admite comparaciones.
Una vez que dimos por concluido este tramo de la Post boda en Santander, nos dirigimos al centro de la ciudad para hacer unas tomas muy diferentes. En este caso apostamos por una fotografía más urbana. Entre grafitis y escaleras mecánicas hicimos unas imágenes más creativas y actuales.
Como siempre, animo a las parejas a que busquen lugares especiales y con mucho significado para ellos. Bea y David me hablaron de las Bodegas La Conveniente, un lugar que han visitado en muchas ocasiones y en el que han vivido grandes momentos. Dicho y hecho. Ese fue nuestro siguiente destino.
Por descontado, aquí hicimos una tanda de fotos desenfadas, buscando la naturalidad y un punto más divertido. Como no podía ser de otro modo, aprovechamos para recargar fuerzas y continuar con la Post boda en Santander.
Aunque no es norma escrita, buena parte de las parejas optan por concluir sus sesiones en la Playa. Y a mí, personalmente, me parece una gran idea. Una puesta de sol, unos colores alucinantes, un cielo de ensueño, una pareja enamorada y un paisaje bucólico son ingredientes más que suficientes para que yo no pueda amar más mi trabajo. Siempre que llego a este punto quiero que el reloj y el sol se paren para poder disfrutar de la mejor profesión del mundo. Cada disparo, cada foto y cada encuadre son pura energía.
Al tratarse de una sesión hecha en el mes de junio, la última foto la tomamos bien pasadas las diez de la noche. La tarde se había esfumado en un abrir y cerrar de ojos. Fue una sesión intensa y llena de momentazos.
Hoy, como no, quiero dar las gracias a Bea y David por darme la oportunidad de hacer esta sesión de Post boda en Santander. ¡Sois alucinantes!
Al resto, como siempre, muchas gracias por leer esta entrada. ¡Espero que os gusten las fotos!
José Manuel



















